La secretaria de Planeamiento e Innovación Educativa, Vanesa Navarro, reafirmó la continuidad de la Educación Sexual Integral (ESI) como una política pública provincial y destacó su papel en la prevención de la violencia y en el fortalecimiento de la convivencia escolar. En declaraciones a Radio La Torre, Navarro sostuvo que la implementación sostenida de la ESI “marcó un antes y un después en las escuelas, en la vida de los chicos y las chicas”.
La funcionaria vinculó la ESI con problemáticas actuales que atraviesan los centros educativos, como la salud mental, la ciudadanía digital, el bienestar en la escuela y los conflictos que afectan la convivencia. En ese sentido, planteó que las escuelas necesitan el acompañamiento de otras áreas del Estado para ofrecer respuestas integrales: “La escuela no puede sola, necesita áreas del Estado que respondan”, afirmó.
"Es una ley, es un derecho de los estudiantes recibir educación sexual integral, que no queda a consideración de la familia".
Navarro subrayó además que la ESI no es una iniciativa optativa sino un derecho garantizado por la normativa vigente, y que su continuidad a través de distintas gestiones evidencia una “convicción y una responsabilidad del Estado”. Señaló también la necesidad de consolidar la participación de las familias, un aspecto que, según describió, presenta variaciones según los niveles educativos: mayor en inicial, menor en secundaria.
Desde la perspectiva que expresó la secretaria, la ESI debe ofrecer herramientas concretas para:
- abordar situaciones de violencia y promover la prevención;
- fortalecer la convivencia y el clima escolar;
- trabajar la ciudadanía digital y los riesgos vinculados al uso de redes y dispositivos.
Navarro remarcó que, ante desafíos como la salud mental y los conflictos entre estudiantes, las instituciones educativas requieren articulación con otros dispositivos estatales para garantizar respuestas integrales. También atribuyó a la información y la formación escolar un papel central para reducir resistencias y aumentar el involucramiento familiar en torno a la ESI.
Documentación y cumplimiento
En su intervención, la secretaria reclamó que la ESI sea reconocida y aplicada como derecho de la comunidad estudiantil, no como una opción sujeta a la autorización de progenitores. Esa postura remite al marco legal nacional que fija la ESI como política educativa obligatoria, y plantea desafíos de implementación cotidiana en escuelas de distintos niveles y contextos.
Las declaraciones de Navarro aportan al debate público sobre cómo las políticas educativas pueden contribuir a la prevención de situaciones de violencia escolar y al fortalecimiento de entornos más seguros para niñas, niños y adolescentes. El énfasis en la articulación interinstitucional y en la inclusión de familias en las propuestas educativas aparece como un eje central de la propuesta provincial.