La comunidad educativa de la escuela secundaria de La Viñita concretó la primera edición del Desafío K, una prueba atlética escolar que reunió a estudiantes de primero a quinto año, docentes y familias. La jornada fue organizada por el Departamento de Educación Física de la institución y se desarrolló como una propuesta deportiva y recreativa abierta a distintos ritmos de participación.
Una carrera pensada para toda la comunidad
El recorrido se realizó en las inmediaciones del barrio donde funciona el establecimiento técnico. La propuesta incluyó tres distancias, de 2, 3 y 5 kilómetros, con el objetivo de que pudieran participar personas con diferentes niveles de experiencia. La actividad contó con el acompañamiento del plantel docente y con el apoyo de la Secretaría de Deportes del municipio, especialmente en la hidratación y la organización del circuito.
La institución tiene una matrícula cercana a los 411 estudiantes. La convocatoria incorporó a las familias y a los vecinos, que acompañaron el paso de los participantes durante la jornada. Para el equipo de Educación Física, esa presencia permitió convertir una actividad atlética en una instancia de encuentro entre la escuela y el barrio.
“Es la primera vez para esta institución, así que una experiencia muy linda; la verdad que hemos trabajado mucho”, señaló la profesora Karina Naranjo en diálogo con El Esquiú Play.
El deporte como espacio de convivencia
Naranjo explicó que la preparación de la prueba comenzó a principios de año. La docente también destacó el acompañamiento de los padres y de los profesores, además de la respuesta de los vecinos durante el trayecto. El planteo de la escuela buscó que la actividad física no quedara limitada a la competencia, sino que funcionara como una herramienta para fortalecer los vínculos y la participación.
- Participantes: estudiantes de primero a quinto año, docentes y familias.
- Distancias: circuitos de 2, 3 y 5 kilómetros.
- Organización: Departamento de Educación Física de la escuela.
- Apoyos: plantel docente y Secretaría de Deportes del municipio.
Durante el encuentro también se realizó un homenaje a la profesora jubilada Viviana Chacán, reconocida por su vínculo con el atletismo. La actividad sumó así un componente institucional y afectivo a una jornada que la escuela presentó como una experiencia de participación compartida.
Según explicó Naranjo, el deporte puede contribuir a trabajar valores como la empatía, la solidaridad y la contención frente a las dificultades que atraviesan las adolescencias. Desde esa perspectiva, el Desafío K fue planteado como una experiencia de integración: una carrera con distintas alternativas de distancia, acompañamiento adulto y presencia familiar, en la que el objetivo central fue que la comunidad educativa pudiera participar.
La profesora anticipó que esta primera edición podría dar paso a nuevas jornadas. La iniciativa dejó instalada una propuesta propia de la escuela secundaria, vinculada con la educación física, el uso comunitario del espacio público y la construcción de lazos entre estudiantes, familias, docentes y vecinos.