Un club cerrado durante más de 15 años empezó a recuperar su actividad gracias a la gestión vecinal
En el barrio Marqués de Sobremonte, en la ciudad de Córdoba, el edificio del antiguo Club de Bochas —hoy identificado como Club Social y Deportivo Marqués Unión y Hermandad— dejó de estar abandonado luego de más de quince años de inactividad. Un grupo de vecinos impulsó la reapertura a partir de una combinación de trabajo voluntario, tareas de recuperación edilicia y la conformación de una comisión que se hizo cargo del trámite institucional.
La intervención inicial detectó un club con espacios deteriorados, baños en malas condiciones y sectores que requerían limpieza profunda y reparaciones. Las primeras acciones concretas incluyeron la limpieza general, el desmalezado, el retiro de residuos y obras de recuperación en distintas áreas del edificio. Según la nota publicada por Expresión Norte, los trabajos también permitieron reconstruir al menos uno de los baños; mientras prosiguen esas obras provisoriamente se dispuso un baño químico para uso de los asistentes.
Al mismo tiempo que avanzaban las tareas manuales, el grupo inició el proceso legal e institucional necesario para poner en marcha la entidad: se conformó una comisión regularizadora, se realizaron las asambleas correspondientes y se llevó a cabo la elección de autoridades, mientras continúa el proceso legal para completar la regularización estatutaria.
Comisión y actividades
La Comisión está integrada por Gustavo Coria, Graciela Meyer Ibañez, María Inés Brogin, Ivana González, Rubén Darío Valdiviezo, Adrián Urtiaga y Viviana Nuñez. Con esa base institucional, el club ya dispuso espacios operativos: el salón principal y sectores destinados a actividades regulares.
- Clases y actividades: zumba, karate, clases de guitarra y folklore.
- Apoyo comunitario: colaboración del grupo scout del barrio José Hernández en tareas de limpieza.
- Recursos: organización de campañas para reunir materiales, herramientas y donaciones; aún no registran aportes de comercios o particulares según la publicación.
Financiamiento y necesidades
El movimiento que recupera el club se sostiene, por ahora, en el voluntariado y la colaboración vecinal. Las campañas abiertas buscan conseguir materiales y recursos para continuar las refacciones —herramientas, chapas, elementos de construcción y mano de obra— y garantizar la plena reapertura de los sectores que todavía demandan obras. La nota señala que hasta el momento no recibieron donaciones de particulares ni de comercios, por lo que cada aporte representa un avance en la recuperación.
| Dato | Información |
|---|---|
| Tiempo cerrado | Más de 15 años |
| Comisión | 7 integrantes (nombres consignados en la nota) |
| Actividades en marcha | Zumba, karate, guitarra y folklore; salón principal habilitado |
| Baños | Al menos uno reconstruido; baño químico en uso |
El relanzamiento del club ilustra un proceso que ya se repite en varias ciudades: la puesta en valor de espacios deportivos y sociales por iniciativa de los propios vecinos, con una combinación de trabajo voluntario, instancias formales de organización y distintos grados de colaboración institucional o comercial cuando ésta aparece. En Marqués de Sobremonte, la experiencia suma también a organizaciones juveniles: el aporte del grupo scout local fue clave en la etapa inicial de limpieza.
La continuidad de la recuperación dependerá de la capacidad de la comisión para consolidar los recursos necesarios para completar las reparaciones, asegurar el funcionamiento de los servicios sanitarios y ampliar la oferta deportiva y recreativa para el barrio. Por ahora, el edificio dejó de ser un lugar abandonado y volvió a tener movimiento con propuestas orientadas a distintas edades y al fortalecimiento del tejido barrial.