El uso de celulares, tabletas y videojuegos ocupa un lugar cada vez más habitual en la vida cotidiana de chicos y adolescentes. Una investigación realizada por Pulsar.UBA para el Club de Amigos relevó la percepción de 607 madres y padres de Buenos Aires sobre el tiempo que las infancias destinan a las pantallas y al movimiento. El estudio mostró que una amplia mayoría de las familias considera que los dispositivos reducen las oportunidades de juego activo.
En concreto, el 78% de las personas consultadas afirmó que las pantallas les quitan tiempo a sus hijos para jugar de manera activa, mientras que el 77% expresó que le gustaría que realizaran más ejercicio. A su vez, el 44% percibió que los chicos se movían poco o solo de forma moderada. Los resultados fueron presentados en un contexto de preocupación internacional por los efectos que puede tener el uso problemático de la tecnología cuando desplaza actividades relevantes para el desarrollo.
El movimiento disminuye con la edad
La investigación también observó diferencias entre los grupos etarios. Entre los chicos de 2 a 4 años, el 59% realizaba más de una hora diaria de movimiento. Esa proporción descendía al 47% entre quienes tenían entre 8 y 12 años, aun cuando en ese grupo aumentaba la participación en deportes organizados.
| Grupo de edad | Dato relevado |
|---|---|
| 2 a 4 años | 59% realizaba más de una hora diaria de movimiento |
| 8 a 12 años | 47% realizaba más de una hora diaria de movimiento |
El trabajo registró además una baja de la actividad física compartida entre familiares a medida que los hijos crecen. El 37% de las familias con niños pequeños realizaba actividades conjuntamente, frente al 23% de aquellas con hijos de entre 8 y 12 años. El dato ubica al entorno familiar como uno de los espacios en los que se construyen los hábitos vinculados con el movimiento y el tiempo libre.
Pantallas, sueño y bienestar emocional
La evidencia citada en el informe también incluye investigaciones internacionales. Un análisis publicado por la Asociación Americana de Psicología, que reunió 117 estudios y casi 300.000 niños, encontró una asociación entre una exposición excesiva a dispositivos electrónicos y dificultades emocionales y conductuales. Otro trabajo, difundido por American Journal of Preventive Medicine, identificó mayores riesgos de problemas psicológicos y de sueño entre adolescentes con un uso problemático de la tecnología.
Los especialistas señalan que los dispositivos pueden ofrecer recursos educativos y entretenimiento, pero recomiendan sostener un equilibrio para que su utilización no desplace el descanso, el juego, los vínculos ni la actividad física. En ese marco, el movimiento regular favorece el desarrollo cognitivo, la autoestima y las relaciones sociales, y contribuye a prevenir consecuencias asociadas con la inactividad y el exceso de peso.
- El 78% de las familias consultadas dijo que las pantallas restan tiempo al juego activo.
- El porcentaje de chicos que realizaba más de una hora diaria de movimiento bajó del 59% al 47% entre los grupos de menor y mayor edad relevados.
- La actividad física compartida con familiares pasó del 37% al 23% en esos mismos grupos.